LAS PERDIDAS SIEMPRE DUELEN - PEQUEÑAS INSPIRACIONES -
Te nos fuiste tía Mercedes Somos polvo y en polvo nos convertimos. Nos aferramos a la vida aún sabiendo que debemos dejar marchar nuestro espíritu. Casi nunca sabemos aceptar la marcha de un ser querido... sobre todo si es cercano y de corta edad. Tenemos que ser fuertes ante esa tragedia y aceptar tal fatalidad. Cuando el ser querido ya es mayor. Hay que dejarlo marchar, ya ha vivido lo suficiente, ahora será acogido por los brazos del Señor y vivirá en paz para toda la eternidad. Hacía tiempo que te quería ver, tía. Este ha corrido en mi contra y no me he podido despedirme de ti. Lo siento, sé que te hubieses alegrado el verme... pero no pudo ser ¡Lástima! Me hubiese sentido mejor a la hora de tu marcha. Así es la vida y sus momentos... no sabemos encontralos a pesar de quererlo. Se que has estado bien cuidada como también sé que mi primo Luis ha estado siempre cerca de ti... ha sido como un hijo; aquel o aquellos que no pudisteis tener. Ese ha sido mi...








